Entrenamiento en emergencias obstétricas basado en simulación

 

Tipos de simuladores
No es preciso disponer de grandes medios para simular. La simulación depende de la generación de emociones que inviten al aprendizaje y esto se puede conseguir de muchas maneras que hay que combinar. Podemos entrenar habilidades técnicas como la sutura uterina con modelos de baja fidelidad y alcanzar muy buenos resultados.

Baja Fidelidad: Modelos anatómicos que imitan órganos y que permiten la práctica de maniobras, suturas etc. También podemos usar actores que interpreten situaciones para entrenara habilidades no técnicas y de rol.

Híbridos: Actores con modelos anatómicos incorporados para práctica de asistencia al parto, distocias, hemorragia. Podemos añadir monitorización materna o fetal electrónicas simuladas.

Alta Fidelidad: Maniquíes electrónicos simulando madre-feto con monitorización avanzada, posibilidad de incorporar habla al maniquí, modelos fisiológicos, motores internos que simulan descenso rotación de feto. En los grandes centros de simulación existe la disponibilidad de disponer de estos maniquíes maternofetales muy caros y sofisticados que permiten entrenar en habilidades relacionadas con emergencias obstétricas vitales como la parada cardiorespiratoria, embolismo pulmonar, intoxicación con anestésicos locales en los que la presencia del anestesista es fundamental y en los que la monitorización del maniquí, la valoración de la eficacia y solvencia de las maniobras de reanimación cardiopulmonar son importantes.

Estos centros cuentan con salas con grabación de vídeo y audio, actrices, maquillaje, pacientes normalizados e instructores entrenados en el debriefing posterior a la simulación.

Sin duda lo ideal es el trabajo en red de estos centros de simulación con hospitales asociados que dispongan de unos equipamientos básicos. En un futuro la simulación se deslocalizará gracias a la irrupción de la simulación basada en el ordenador y el diseño de nuevos equipamientos informáticos (gafas y guantes) que acercarán la simulación incluso a la consulta o al domicilio del médico.

Existe otro debate y es el de los medios. Las sociedades más ricas con menores tasas de morbimortalidad materna y perinatal tienen más medios para entrenar que los países más pobres con peores resultados perinatales.

Es preciso recordar que la simulación obstétrica surgió hace siglos con modelos hechos en cuero y es sin duda de las primeras experiencias de este tipo en docencia médica. Hay necesidad de simular cuando es preciso entrenar procedimientos complejos infrecuentes y que tiene mucha repercusión en el pronóstico de la madre. Es preciso simular con los medios de cada entorno, de ellos nuestro grupo ha aprendido que el uso de simuladores de bajo coste puede complementarse con tecnologías más avanzadas.

Se han desarrollado pantalones especialmente diseñados para simular el parto, puerperio y emergencias obstétricas como la hemorragia posparto (Partopants). Estos simuladores de bajo coste son tremendamente útiles en entornos rurales de América Latina y África donde la formación de las matronas y médicos rurales es crucial para reducir la altísima mortalidad materna y donde no hay muchos medios.

Figura 1. Partopants para simulación de parto y hemorragia posparto.Figura 1. Partopants para simulación de parto y hemorragia posparto.

Figura 2. Simulador Campos-Gala para ligadura de la hipogástrica.Figura 2. Simulador Campos-Gala para ligadura de la hipogástrica.

Otro ejemplo es el programa mexicano de entrenamiento en la técnica Gala de simulación en ligadura de la arteria hipogástrica. Los alumnos entrenan en simuladores sencillos (Figuras 1 y 2) y en pacientes reales en los que se práctica una ligadura de la hipogástrica electiva durante cesáreas o histerectomías. Es preciso recordar que la alta tasa de mortalidad materna por hemorragia posparto en México y la ausencia de unidades de radiología intervencionista, conducen a buscar estos métodos de simulación cuyo objetivo final es el de todos los obstetras del mundo, preservar la vida de la madre y del recién nacido en una emergencia obstétrica(13).

Quién debe entrenarse
La asistencia obstétrica es una labor de equipo y por ello es preciso que todo el personal que atiende partos deba entrenarse en resolver sus complicaciones(14). Esto es especialmente importante en nuestro país, donde la atención continuada en obstetricia es obligada para todos los facultativos por debajo de una edad, aunque en su jornada diaria no se dediquen a la obstetricia.

En nuestra opinión debe haber al menos dos programas de entrenamiento en emergencia obstétrica:

1. Programa reglado de Formación especializada en el programa de residencia

  1. Ginecología y Obstetricia
  2. Medicina Familiar y Comunitaria
  3. Anestesia y Reanimación
  4. Programa residencia de matronas

2. Cursos de formación acreditados para personal ya titulado

  1. Obstetras y Ginecólogos
  2. Anestesistas
  3. Médicos de urgencias extrahospitalarios
  4. Enfermeras de urgencias extrahospitalarios
  5. Matronas

Siassakos et al. del programa PROMPT (PRactical Obstetrics Multiprofessional Training) establece que hay varias claves para el éxito de un entrenamiento para personal ya titulado en emergencia obstétrica, son(15):

  • Profesores y alumnos multiprofesionales ya que los problemas de comunicación son una de las causas más importantes de los malos resultados en la respuesta a una emergencia.
  • Cursos locales utilizando sus propias instalaciones para poder entrenar a todo el personal de un centro de una manera eficiente y a menor coste.
  • Cursos adaptados al medio local. Cada centro tiene unas necesidades y unas capacidades de formación.
  • Ejercicios multiprofesionales apoyados por el personal más experto.
  • Uso de medios simples para entrenarse, ya que es el “enganche” con el instructor lo que más valora el alumno.
  • Debriefing y uso de listas de comprobación para asentar los conocimientos siguiendo los principios del entrenamiento de personal adulto.
  • Incentivos y apoyo de las instituciónes, incluyendo reducción en las primas de lo seguros de responsabilidad civil de aquellos centros que a través del entrenamiento obtengan mejores resultados.
Subir